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¿Tiene Dios su lugar en la física? Cómo la ciencia apunta hacia una Inteligencia Creadora

El viejo falso dilema entre ciencia y fe Durante siglos, la narrativa cultural ha intentado presentar a la ciencia y a la fe como dos fuerzas enemigas irreconciliables. Por un lado, la ciencia moderna, apoyada en el método empírico, las matemáticas y la observación rigurosa, se erigió como la dueña de la verdad material. Por el otro, la religión y la teología fueron relegadas al terreno de la mitología, la metáfora y el consuelo subjetivo. Se nos hizo creer que aceptar las leyes de la física significaba renunciar a la trascendencia, y que creer en Dios exigía un salto al vacío que ignoraba las leyes de la naturaleza. Sin embargo, a medida que el siglo XX avanzó y el siglo XXI nos ha sumergido en las maravillas de la astrofísica moderna, la mecánica cuántica y la biología molecular, ese muro divisorio ha comenzado a agrietarse. Cuanto más profundamente penetramos en los misterios del universo —desde las galaxias más distantes hasta el código binario del ADN—, más evidente se vuelve q...

Cuidado con la expresión: !Ya he vivido lo suficiente¡

A veces los seres humanos cuando están felices y realizados no piden más de la vida. Más bien aceptan que su destino sea pronto o más tarde. Son aquellos humanos que ya no quieren tener ilusiones sobre el futuro, no tienen interes en generar cambios por lo que vivir ya no tiene sentido. Pues bien, esta conducta trae consecuencias directas sobre la vida.

 
El cuerpo humano es una maravilla de la creación y hay cosas que los grandes sabios de este mundo ignoran. El cuerpo humano sabe cuando activar los mecanismos de destrucción que acabarán de manera definitiva con la vida. Basta un pensamiento de aprobación con convicción absoluta para que el mecanismo "mágico" se active y destruya utilizando para ello cualquier debilidad que el cuerpo presente en ese instante. Así podemos ver que personas aparentemente sanas mueran de repente por un ACV(accidente cerebrovascular), un ataque cardíaco, una gripa estacional. Fallas hepáticas o un paro respiratorio. Así de simple es ese mecanismo que nos manda al otro mundo con nuestra aprobación.

Muchas personas sin darse cuenta activan esta sentencia de muerte sin saberlo. Después de todo si una persona ya ha disfrutado de este mundo y fue inmensamente feliz que puede desear más?. Seguir viviendo?

La vida siempre es valiosa. Y si tenemos suerte y llegamos a cierta edad con todas nuestras capacidades activas y funcionales vale la pena aún (opinión personal) seguir viviendo y hacer felices a los que están alrededor nuestro. La vida siempre es maravllosa y nunca debe repudiarse. Siempre hay motivos para vivir un poco más, siempre los hay.

Así que amigos mios cuidado con desear la muerte antes de tiempo.



Escritor de Letras

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