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50 emprendimientos viables para Latinoamérica con solo 100 dólares

Con 100 dólares sí es posible iniciar un pequeño negocio en muchos países latinoamericanos, conseguir los primeros clientes y reinvertir las ganancias para crecer. La clave es elegir actividades que aprovechen habilidades, herramientas gratuitas, necesidades locales y, sobre todo, que permitan vender antes de realizar grandes inversiones. Una aclaración importante: los 100 dólares son el capital inicial estimado, no una garantía de rentabilidad. Las cifras dependen del país, la competencia, el acceso a internet, los costos locales y la capacidad de conseguir clientes. Los cálculos siguientes son orientativos y no incluyen necesariamente impuestos, permisos ni el costo de vida del emprendedor. Los 50 emprendimientos, organizados por oportunidad Priorizo negocios que puedan empezar desde casa, con herramientas gratuitas y sin comprar grandes cantidades de mercancía. Las inversiones son presupuestos iniciales orientativos en USD. Los precios de venta son ejemplos para validar localmente, ...

La Rosa y el Sapo


Había una vez una rosa roja muy bella, se sentía de maravilla al saber que era la rosa mas bella del jardín. Sin embargo, se daba cuenta de que la gente la veía de lejos. Se dio cuenta de que al lado de ella siempre había un sapo grande y oscuro, y que era por eso que nadie se acercaba a verla de cerca.
Indignada ante lo descubierto le ordena al sapo que se fuera de inmediato; el sapo muy obediente dijo: Esta bien, si así lo quieres.
Poco tiempo después el sapo pasa por donde estaba la rosa y se sorprendió al ver la rosa totalmente marchita, sin hojas y sin pétalos.
Le dijo entonces: Vaya que te ves mal. ¿Que te pasa? La rosa contesta: Es que desde que te fuiste las hormigas me han comido día a día, y nunca pude volver a ser igual.
El sapo solo contesta. Pues claro, cuando yo estaba aquí me comía a esas hormigas y por eso siempre eras la más bella del jardín.

Moraleja:

Muchas veces despreciamos a los demás por creer que somos más que ellos, más bellos o simplemente que no nos "sirven" para nada. Dios no hace a nadie para que sobre en este mundo, todos tenemos algo que aprender de los demás o algo que enseñar, y nadie debe despreciar a nadie. No vaya a ser que esa persona nos haga un bien del cual ni siquiera estemos conscientes.

Fuente:miportalespiritual.com

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