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Mujer celosa: una guía pedagógica y práctica

  Los celos es una emoción humana universal. Aparece cuando percibimos una amenaza real o imaginaria a una relación que valoramos. En el contexto de pareja, suele manifestarse como miedo a perder al otro, inseguridad sobre el propio valor o necesidad de control. Aunque un grado moderado puede señalar compromiso, cuando se vuelve frecuente, intensa o destructiva (“mujer celosa” o cualquier persona celosa) erosiona la confianza, genera conflictos repetidos y puede dañar la salud emocional de ambos. E ste post no pretende “curar” a nadie como si se tratara de una enfermedad aislada. Los celos no se eliminan por decreto ni se solucionan solo cambiando al otro. Se gestiona trabajando en las raíces (propias y de la dinámica de pareja), construyendo seguridad y estableciendo límites claros. El enfoque es pedagógico: entender, comunicar, actuar y, cuando sea necesario, pedir ayuda profesional. 1. Entender qué son realmente los celos. Los celos no es solo “posesividad”. Tiene componentes: E...

Diabetes: ! avisos de su presencia ¡


Los signos de la diabetes incluyen sed intensa, urinación frecuente, hambre fuerte, fatiga, pérdida de peso, llagas que son lentas en curarse, piel reseca y con picazón, adormecimiento o hormigueo en los pies y visión borrosa. Sin embargo, mucha gente con diabetes no muestran señales algunas.

La diabetes mellitus es un grupo de enfermedades caracterizadas por los altos niveles de azúcar en la sangre. La diabetes puede crear serios problemas de salud, pero los diabéticos pueden controlar la enfermedad.

Si usted tiene diabetes, su cuerpo no puede producir insulina o usarla apropiadamente. La insulina es una hormona que ayuda a controlar el azúcar en su sangre. La insulina es producida por el páncreas, un órgano grande que se encuentra detrás del estómago.

Su cuerpo convierte la mayor parte de los alimentos que usted consume en una forma de azúcar llamada glucosa, la cual es nuestra fuente principal de energía. Si su cuerpo no produce suficiente insulina, o la insulina no trabaja de la manera que debería, la glucosa no llega a nuestras células y permanece en la sangre.

Altos niveles de glucosa en la sangre dañan los nervios y los vasos sanguíneos. Ésto puede conducir a complicaciones tales como son las enfermedades del corazón, derrames cerebrales, complicaciones renales, ceguera y amputación de las extremidades.

Alrededor de 18 millones de americanos tienen diabetes. Más de 8 millones de personas de 60 años de edad o más sufren de esta enfermedad. Un pequeño porcentaje de los diabéticos tienen la llamada diabetes tipo 1, la cual generalmente ocurre en personas por debajo de los 30 años de edad. Los diabéticos con esta forma de la enfermedad no pueden producir insulina.

Alrededor del 90% de los americanos con diabetes, tienen la diabetes tipo 2. Esta forma de la enfermedad es más común en adultos que sobrepasan los 40 años, y el riesgo de obtenerla aumenta con la edad. Con esta forma de diabetes, el cuerpo no siempre produce suficiente insulina o no la utiliza eficientemente. El estar obeso o inactivo aumenta la posibilidad de desarrollar la diabetes tipo 2.

La diabetes tipo 2 puede ser prevenida en personas con un alto riesgo o aquellas que tienen pre-diabetes, una condición en la cual los niveles de glucosa son más altos de lo normal, pero no lo suficientemente altos como para diagnosticarlos con diabetes. Las personas con pre-diabetes tienen más posibilidad de desarrollar la diabetes en un período de 10 años y también a aumentar la probabilidad de ataques al corazón o derrames cerebrales.

Un estudio reciente mostró que las personas con pre-diabetes pueden reducir drásticamente la posibilidad de desarrollar la enfermedad con tan sólo una pérdida modesta de peso, a través de dietas y ejercicios.

El mismo estudio también mostró que cambios en la dieta y el hacer ejercicios, eran especialmente efectivos en detener el desarrollo de la diabetes en personas mayores. En realidad, el desarrollo de la enfermedad disminuyó en un 71% en los adultos de 60 años o más ,que se enrolaron en el estudio.

Debido a que la diabetes tipo 2 es más común en las personas mayores, especialmente en aquellas personas que están obesas, los doctores recomiendan que aquellos de 45 años de edad o mayores, se hagan exámenes de la diabetes.

Fuente:www.livescience.com

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