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¿Tiene Dios su lugar en la física? Cómo la ciencia apunta hacia una Inteligencia Creadora

El viejo falso dilema entre ciencia y fe Durante siglos, la narrativa cultural ha intentado presentar a la ciencia y a la fe como dos fuerzas enemigas irreconciliables. Por un lado, la ciencia moderna, apoyada en el método empírico, las matemáticas y la observación rigurosa, se erigió como la dueña de la verdad material. Por el otro, la religión y la teología fueron relegadas al terreno de la mitología, la metáfora y el consuelo subjetivo. Se nos hizo creer que aceptar las leyes de la física significaba renunciar a la trascendencia, y que creer en Dios exigía un salto al vacío que ignoraba las leyes de la naturaleza. Sin embargo, a medida que el siglo XX avanzó y el siglo XXI nos ha sumergido en las maravillas de la astrofísica moderna, la mecánica cuántica y la biología molecular, ese muro divisorio ha comenzado a agrietarse. Cuanto más profundamente penetramos en los misterios del universo —desde las galaxias más distantes hasta el código binario del ADN—, más evidente se vuelve q...

La Dama de hierro


La historia de la tortura registra muchos dispositivos que funcionaron bajo el principio del recipiente antropomorfo con dos puertas, equipado con púas en el interior que atravesaba a la víctima una vez cerradas las puertas. El ejemplo más conocido ha sido siempre la llamada "Doncella de Hierro de Nuremberg", destruida en los ataques aéreos de 1944.

Es difícil separar la leyenda de la realidad en relación con este artificio, porque la mayoría del material publicado se basa en la investigación del siglo XIX distorsionadas por romanticismo, la tradición y la fantasía popular. La primera referencia a una ejecución con la doncella que aún no ha salido a la luz proviene del 14 de agosto de 1515, aunque el instrumento había estado en uso durante varias décadas por esos años.

Ese día un falsificador de monedas fue puesto dentro, y las puertas cerradas lentamente, de modo que las púas, penetraron en varios lugares de los brazos, piernas, vientre, pecho, vejiga, ojos, hombros, y sus nalgas, pero aún así no era suficiente para matarlo. Así permaneció gritando y lamentandose por dos días, tras lo cual murió. Probablemente, las púas en aquel tiempo eran colocados en diferentes posiciones dentro del interior para causar dolor y cierta tortura lenta mas o menos letal de acuerdo a los requisitos de la sentencia.

Fuente:www.the-night.net

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