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¿Tiene Dios su lugar en la física? Cómo la ciencia apunta hacia una Inteligencia Creadora

El viejo falso dilema entre ciencia y fe Durante siglos, la narrativa cultural ha intentado presentar a la ciencia y a la fe como dos fuerzas enemigas irreconciliables. Por un lado, la ciencia moderna, apoyada en el método empírico, las matemáticas y la observación rigurosa, se erigió como la dueña de la verdad material. Por el otro, la religión y la teología fueron relegadas al terreno de la mitología, la metáfora y el consuelo subjetivo. Se nos hizo creer que aceptar las leyes de la física significaba renunciar a la trascendencia, y que creer en Dios exigía un salto al vacío que ignoraba las leyes de la naturaleza. Sin embargo, a medida que el siglo XX avanzó y el siglo XXI nos ha sumergido en las maravillas de la astrofísica moderna, la mecánica cuántica y la biología molecular, ese muro divisorio ha comenzado a agrietarse. Cuanto más profundamente penetramos en los misterios del universo —desde las galaxias más distantes hasta el código binario del ADN—, más evidente se vuelve q...

Hotel Iglú


El mágico hotel Iglu Dorf es, ni más ni menos, un iglú creado por un artista llamado AdrianGünter. El primer iglú fue construido en 1996, y a partir de allí Adrian creó el proyecto llamado “Small World in White”, en el 2004. Este proyecto construía iglús en cinco pueblos en Suiza y Alemania.

El mágico hotel Iglu Dorf es, ni más ni menos, un iglú creado por un artista llamado Adrian Günter. El primer iglú fue construido en 1996, y a partir de allí Adrian creó el proyecto llamado “Small World in White”, en el 2004. Este proyecto construía iglús en cinco pueblos en Suiza y Alemania. Ahora, cada uno tiene la posibilidad de construir su propio iglú en la montañas.

Cada pueblo de iglús se construye de 3000 toneladas de nieve, y toda la decoración interior está hecha por artistas inuits de Canadá. El interior está lleno de esculturas de animales tales como focas, ballenas, osos polares y otras decoraciones, todo esto iluminado por velas.

Cada pequeño pueblo lleno de iglús aguanta desde Navidad hasta los principios de Abril, y viene gente de todas las edades a probar este inusual tipo de alojamiento. Desde los 99 euros a los 139 euros la noche por persona, uno tiene la posibilidad de dormir en un saco de dormir arropado con pieles de oveja. Por este precio, uno puede disfrutar de la comida y bebida del lugar, al igual que de la sauna y de la piscina.

Hay varios tipos distintos de iglú. Están los tradicionales iglús para dos personas, los iglús para grupos y la suite más romántica, con jacuzzi o sauna. En los iglús de primera clase hay baños individuales, también hechos de hielo y nieve. Para las ocasiones especiales, se puede encontrar una iglesia iglú, con pila bautismal y un altar. También en cada pueblo hay un iglú más grande que los demás, donde se encuentra el bar del hotel y la recepción. En el bar, uno puede disfrutar de una fondue con queso y de vino caliente que se sirven por la noche.

Unas fotos de este curioso habitad...










Es fascinante lo artistico de esos iglús. Lo que si me gustaria saber es como resisten a las bajas temperaturas los habitantes de esos curiosos habitaculos.

Fuente:hotelesoriginales.com

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