Ir al contenido principal

Destacados

¿Tiene Dios su lugar en la física? Cómo la ciencia apunta hacia una Inteligencia Creadora

El viejo falso dilema entre ciencia y fe Durante siglos, la narrativa cultural ha intentado presentar a la ciencia y a la fe como dos fuerzas enemigas irreconciliables. Por un lado, la ciencia moderna, apoyada en el método empírico, las matemáticas y la observación rigurosa, se erigió como la dueña de la verdad material. Por el otro, la religión y la teología fueron relegadas al terreno de la mitología, la metáfora y el consuelo subjetivo. Se nos hizo creer que aceptar las leyes de la física significaba renunciar a la trascendencia, y que creer en Dios exigía un salto al vacío que ignoraba las leyes de la naturaleza. Sin embargo, a medida que el siglo XX avanzó y el siglo XXI nos ha sumergido en las maravillas de la astrofísica moderna, la mecánica cuántica y la biología molecular, ese muro divisorio ha comenzado a agrietarse. Cuanto más profundamente penetramos en los misterios del universo —desde las galaxias más distantes hasta el código binario del ADN—, más evidente se vuelve q...

Ácaros..cuidado¡¡

Los ácaros son unos artrópodos, que se pueden encontrar en diferentes ambientes, entre ello el Polvo Doméstico. Son reconocidos como los responsables de las alergias al polvo doméstico desde finales de los años 60.

Son animales emparentados con las arañas, tienen un tamaño de menos de 0,3 mm., por lo que solo son visibles al microscopio.

Las especies que con mayor frecuencia producen alergia son las del género Dermatophagoides y deben su nombre al hecho de su fuente predilecta de alimento son las escamas de la piel humana (del griego dermatos = piel; phagos = comer è "comedores de piel"). Por ello, donde más suele haber porque es donde más alimento encuentran es en los colchones. Pero también pueden alimentarse de esporas de hongos, granos y harinas de cereales, etc. Se encuentran especialmente confortables cuando la temperatura es templada (alrededor de 20º C) y la humedad relativa es elevada (por encima del 70%). Un ambiente con una humedad inferior al 50-60% limita extraordinariamente su presencia.


Por ello son muy abundantes en regiones templadas costeras, y su presencia es rara en zonas montañosas y secas, especialmente por encima de 1500 m. de altitud. Es por ello también que la concentración de ácaros en las casas aumenta durante las épocas de cambio estacional (primaveras y otoños), con lluvias y temperaturas suaves, y suele disminuir durante los veranos (clima seco y caluroso) e inviernos (clima seco y frío). Ello explica que los niños alérgicos a los ácaros se pongan peor precisamente en las épocas de cambio estacional y que, con frecuencia, "anuncien" los cambios de tiempo con una envidiable precisión.

Una buena limpieza a la cama y sabanas antiácaros es una buena solución.

Comentarios

Entradas populares