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Terremoto: Dos son suficientes para un país en agonía.

 La Tierra que Devoró a Venezuela   Crónica Cruda del Doblete Sísmico del 24 de Junio de 2026 E ran las 6:04 de la tarde del miércoles 24 de junio de 2026. El sol todavía calentaba la costa venezolana con esa luz naranja pegajosa que precede al atardecer caribeño. En Catia La Mar, La Guaira, Diana lavaba platos en su pequeño apartamento mientras su bebé de apenas 18 días, Juan David, dormía en la cuna. En Playa Grande, familias regresaban de la playa con neveras portátiles y toallas llenas de arena. En Caracas, gente salía de oficinas, atascada en el tráfico habitual de la capital. Nadie esperaba que la tierra se abriera en dos rugidos casi seguidos. El primero, magnitud 7.2, golpeó como un martillo. Treinta y nueve segundos después, el segundo, 7.5, más profundo y destructivo, completó la sentencia. Profundidad rasa, apenas 10 km. El suelo se onduló como olas de mar en tierra firme. Edificios enteros se inclinaron, crujieron y colapsaron como castillos de naipes: pisos aplast...

Antigravedad: muchos intentos y pocos resultados



Granja flotante Krasnosilka



Muchos han investigado la antigravedad, entre ellos organismos tan prestigiosos como la NASA o BOEING, pero por el momento nadie ha conseguido demostrar ni tan siquiera que existe. Pero empecemos por el principio, ¿qué es la antigravedad?. La antigravedad es una fuerza, aún teórica e hipotética, capaz de “contrarrestar” a la fuerza atractiva que actúa sobre todo cuerpo situado en la tierra, la gravedad, y que por lo tanto es repulsiva.

Controlar dicha fuerza nos supondría un inmenso avance, podríamos “despegar” del suelo cualquier cuerpo sin usar otras técnicas como la de empuje usada en los aviones (esto es simplificar mucho pero para entendernos). Por esta razón hay tanto interés en aunque solo sea demostrar la existencia de la antigravedad.


Intentos por conseguir un dispositivo capaz de “explotar” la antigravedad ha habido muchos, pero nadie lo ha logrado, la mayoría funcionan mediante levitación magnética, que también mola un montón pero no es comparable a la antigravedad. Un par de ejemplos:

Dr Podkletnov y su disco superconductor: En el 2002 Boeing se tomó muy en serio los estudios realizados por el doctor ruso Podkletnov quién aseguraba haber conseguid un dispositivo capaz de contrarrestar la fuerza de la gravedad. Según sus experimentos descubrió que al situar un objeto encima de un disco superconductor de cerámica girando sobre electroimanes dicho cuerpo perdía peso, aproximadamente se reducía un 2% de la gravedad. La NASA también estudió el experimento de Podkletnov llegando a la conclusión de que el efecto no existía. Finalmente el investigador cayó en el olvido y nunca más se supo de él o de sus posteriores trabajos.

La patente de Boris Volfson: este caso fue bastante polémico en su día. Resulta que en el 2005, ni cortos ni perezosos, la Oficina de Patentes de EEUU aprobó la patente número 6.960.975 perteneciente a un invento de Boris Volfson. Un vehículo impulsado por un escudo superconductor capaz de actuar en contra de la gravedad. Nunca se llegó a fabricar (o al menos servidor no encontró nada) y revistas tan prestigiosas como Nature tiraron por el suelo todo lo que se describía en la patente.

Aunque todo lo intentado hasta ahora en relación a la antigravedad no ha cuajado el tema sigue estando totalmente vigente. Sin ir más lejos, los grandes Cazadores de Mitos (Mythbusters) en el capítulo Anti-Gravity Device se centraron en este tema e intentaron demostrar si efectivamente la antigravedad era o no un mito. Como era de esperar ni siquiera ellos consiguieron crear un dispositivo antigravedad pero ha sido el único programa donde el veredicto final no fue ninguna de las tres opciones habituales (verdaderos, posible, falso) si no una nueva: “Falso, por ahora” y con esa conclusión me quedo yo también.

Fuente:alt1040.com

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