Ir al contenido principal

Destacados

Terremoto: Dos son suficientes para un país en agonía.

 La Tierra que Devoró a Venezuela   Crónica Cruda del Doblete Sísmico del 24 de Junio de 2026 E ran las 6:04 de la tarde del miércoles 24 de junio de 2026. El sol todavía calentaba la costa venezolana con esa luz naranja pegajosa que precede al atardecer caribeño. En Catia La Mar, La Guaira, Diana lavaba platos en su pequeño apartamento mientras su bebé de apenas 18 días, Juan David, dormía en la cuna. En Playa Grande, familias regresaban de la playa con neveras portátiles y toallas llenas de arena. En Caracas, gente salía de oficinas, atascada en el tráfico habitual de la capital. Nadie esperaba que la tierra se abriera en dos rugidos casi seguidos. El primero, magnitud 7.2, golpeó como un martillo. Treinta y nueve segundos después, el segundo, 7.5, más profundo y destructivo, completó la sentencia. Profundidad rasa, apenas 10 km. El suelo se onduló como olas de mar en tierra firme. Edificios enteros se inclinaron, crujieron y colapsaron como castillos de naipes: pisos aplast...

Ayudar a los demás....haganlo simpre ¡¡


La filantropía o amor al prójimo, base de todo código filosófico y/o religioso, conlleva en su propia concepción el espíritu altruista. Sin embargo, parece que el propio hecho de ayudar sí otorga beneficios a nuestra propia salud.

Se puede asegurar, sin temor a incurrir en error, que los dogmas católicos se agrupan en dos conceptos filantrópicos: el amor a Dios y el amor al prójimo. La Biblia acude a ellos constantemente como base de casi todo el código moral de la Fe.

Esta concepción filantrópica preconiza las buenas acciones sin esperar nada a cambio y da mayor importancia a la intención y el componente emocional de dichas acciones que a su resultado práctico.

Detrás de esta actitud solidaria hay, sin embargo, connotaciones a nivel personal que, lejos de desdeñar la recompensa, proporciona beneficios evidentes para la salud, y no sólo en el plano existencial o espiritual de nuestra conciencia, sino también en el psicológico.

La construcción de un conjunto de condiciones que nos permitan mejorar nuestra calidad de vida y nuestra salud, o lo que es lo mismo, un estilo de vida saludable, ha sido centrado por la Ciencia en actitudes preventivas como no fumar, consumir alcohol de forma moderada, hacer ejercicio, descansar suficientemente. Pero los últimos estudios realizados demuestran que a todas estas costumbres saludables debemos sumar otras del ámbito espiritual o emocional. Y aquí es donde encajan el altruismo y la filantropía.

De hecho, estas investigaciones parecen haber confirmado que las personas que acostumbran a ayudar a los demás consiguen mayor longevidad que las que no lo hacen. Podríamos asegurar, pues, que los altruistas viven más años que los egoístas. No sólo eso, se ha llegado a comprobar que ayudar a los demás mejora el sistema inmunológico.

La salud mental es la que de forma más patente aparece beneficiada por un comportamiento altruista y desinteresado. Socorrer al prójimo cuando éste lo necesita contribuye y mucho a reducir la incidencia de males de índole mental o emocional como el estrés, la depresión o la ansiedad.

Fuente: LAL/AGENCIAS

Comentarios

Entradas populares