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Huevos Atómicos: la receta con secreto de café que nadie espera

 ¿Huevos duros? Olvídalos. Estos huevos atómicos son una bomba de sabor: rellenos cremosos con tocino y picante, envueltos en una cubierta crujiente con un ingrediente secreto que lo cambia todo: café . ¿Por qué son únicos? La mayoría de las recetas de huevos atómicos combinan queso, tocino y chile. Esta suma un empanizado con café molido fino, que aporta un fondo tostado y ligeramente amargo. Ese contraste con la miel y el picante hace que cada mordida sorprenda. Ingredientes (6 huevos) 6 huevos duros, pelados y cortados a la mitad 3 cdas de mayonesa 1 cda de mostaza Dijon 1 cda de miel 1 cdita de pimentón ahumado 1 chile habanero (o jalapeño) sin semillas, picado finísimo 60 g de queso crema 4 lonjas de tocino crujiente, desmenuzado 1 taza de panko 1 cdita de café molido fino 1 huevo crudo batido y harina para empanizar Aceite para freír Preparación Relleno: saca las yemas y mézclalas con la mayonesa, la mostaza, la miel, el pimentón, el queso crema y el chile. Agr...

Una "computadora" antigua sorprende a los científicos


El dispositivo hallado en un naufragio y su reconstrucción Foto: NYT


NUEVA YORK (The New York Times).- Una computadora en la antigüedad parecería un anacronismo, como Atenea pidiendo con su celular comida para llevar.

Pero hace un siglo, piezas de un extraño mecanismo con engranajes de bronce y diales fueron recuperadas de un antiguo naufragio en las costas de Grecia. Los historiadores de la ciencia concluyeron que era un instrumento que calculaba e ilustraba información astronómica, en especial las fases de la Luna y el movimiento de los planetas, en el segundo siglo a.C.

El Mecanismo de Antikythera, a veces llamado "la primera computadora del mundo", fue examinado ahora con los sistemas de más alta resolución y con tomografía tridimensional de rayos X. Un equipo de investigadores británicos, griegos y norteamericanos logró descifrar muchas inscripciones y reconstruir las funciones de los engranajes, que revelaron "un inesperado grado de sofisticación técnica".

Liderados por Tony Freeth y Mike G. Edmunds, ambos de la Universidad de Cardiff, Gales, los científicos publican hoy sus resultados en Nature. Afirman que sus hallazgos muestran que las inscripciones y los engranajes eran una representación de las irregularidades del curso orbital de la Luna a través del cielo, tal como teorizaba el astrónomo Hiparcos. Establecieron que el mecanismo data del 150 o 100 a.C.

Misterios de la historia

El barco romano que llevaba los artefactos se hundió en las costas de la isla de Antikythera aproximadamente en 65 a.C. Alguna evidencia sugiere que había partido de Rodas. Hiparcos, que vivía en Rodas, podría haber intervenido en el diseño del artefacto.

En otro trabajo de la revista científica que también se publica hoy, un investigador independiente, François Charette, de la Universidad del Museo de Munich, Alemania, dijo que la nueva interpretación del Mecanismo de Antikythera "es muy seductora y convincente en todos sus detalles".

Historiadores de la tecnología piensan que el instrumento es técnicamente más complejo que cualquier dispositivo conocido hasta por lo menos mil años más tarde.

Reinventar la rueda

El mecanismo, presumiblemente utilizado para preparar calendarios para las épocas de siembra y cosecha y para establecer festivales religiosos, tenía por lo menos 30, y posiblemente 37, engranajes de bronce cortados a mano, aseguran los investigadores. Un ingenioso dispositivo que conectaba dos engranajes inducía variaciones en la representación de los movimientos lunares de acuerdo con el modelo de la órbita elíptica de la Luna formulado por Hiparco.

Las funciones del mecanismo estaban determinadas por el número de dientes de los engranajes. Los engranajes de 53 dientes, afirman los investigadores, "son una poderosa confirmación de nuestra propuesta para el modelo de la teoría lunar de Hiparco". Algunas de las inscripciones se relacionan con los movimientos planetarios tanto como lunares. Tal vez, afirman los investigadores, el mecanismo también tenía anillos de engranajes para predecir las posiciones de los planetas conocidos.

Charette destaca que debieron pasar más de mil años antes de que reaparecieran instrumentos de similar complejidad. Parece claro, dice Charette, que "mucha de la deslumbrante sofisticación tecnológica del mundo heleno simplemente no se transmitió -dice-. La rueda de engranaje, en este caso, tuvo que ser reinventada".

John Noble Wilford

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